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El hábito (no) si hace al monje

En este caso y hablando de salud, cambiamos el refrán para que así, nuestro monje (nuestra salud) va a depender de lo que hacemos  y de lo que no hacemos por el.

Los hábitos son todas las conductas que se repiten en nuestro día a día sin que seamos conscientes de ello. El problema es que el cerebro no tiene filtro, no es capaz de diferenciar entre buenos y malos hábitos. Él pone la velocidad  y... “que sea lo que Dios quiera”.

Por un lado, está muy bien, así no tenemos que aprender a vestirnos cada día; con lo que nos cuesta ya despertarnos todas las mañanas, como para hacerlo más complicado. Pero por otro, no tanto, ya que hay conductas que realizamos inconscientemente  que influyen negativamente en nuestra salud.

Los hábitos se crean desde la infancia y quedan grabados en nuestro cerebro para siempre. Por eso es tan complicado modificarlos. A mí me gusta compararlo con nuestr@s EX, siempre van a formar parte de nuestra vida y aunque nuestro mayor deseo sea eliminarlos en un traz, no podemos.

Ninguna ruptura es fácil, pero no imposible. Requiere esfuerzo, trabajo y determinación, y sobre todo estar completamente convencid@ de que deseas ese cambio. Vamos, que no quieres ver a tu EX ni en pintura y harás lo que sea para lograrlo.

Al principio puede parecer que el mundo se nos viene encima, que no puedes respirar y que no puedes vivir sin esa persona.  Pero al pasar el tiempo, después de alguna que otra lágrima y escuchar los mil y un consejos de tu amiga MÁS sincera, te das cuenta de que no era para tanto y ahora eres capaz de encontrártel@ y no sentir nada. Pasará lo mismo con tus malos hábitos, créeme.  A tod@s nos han dejado o hemos dejado y nos hemos vuelto a enamorar, ¿no?

Esa va a ser nuestra misión en éste artículo, que Compex sea esa amiga sincera. que te va a ayudar a localizar los hábitos poco saludables, acompañándote y ofreciendo las herramientas necesarias.

  1. LOCALIZA

Para comenzar a cambiar, primero es necesario localizar qué hábitos saludables quieres modificar.

Una vez localizados, establece prioridades y observa también todos aquellos que lo rodean o son dependientes de él.

Muchas veces cometemos el error de centrarnos en el general y olvidarnos del resto. Y en ocasiones, cambiando los “satélites”, es más fácil modificar el general.

  1. PLANIFICA

Una vez hayas localizado los hábitos que deseas cambiar o modificar, crea un plan que se adapte a tu día a día. Y cuando hablo de tu día a día, hablo de lo bueno y lo menos bueno que hay en ella.

Ser consciente de los posibles  “puntos débiles” te dará la posibilidad de afrontar con éxito los puntos de inflexión.

  1. PASO A PASO

Hacer un cambio radical o querer hacer todos a la vez suele ser sinónimo de fracaso.  La clave está en ser realista, establecer una escala de prioridades y afrontar cambios que puedas mantener diariamente.

Avanza a medida que te sientas preparad@ para afrontarlo y llevar a cabo el siguiente nivel.

Lo importante es ir segur@ y conseguir el objetivo.  No importa si te cuesta una semana o un mes, lo más importante es que sea duradero en el tiempo.

Busca ayuda para lo que te cueste más trabajo. Si el ejercicio no es lo tuyo pero forma parte del plan, Compex Fit te irá perfecto.

  1. CONTROLA

Llevar un control por escrito de tu avance te ayudará a visualizar el progreso.

Puedes escribir tus objetivos a corto, medio y largo plazo.

Anota tus avances, tus momentos “débiles”, todo lo que se te ocurra y te ayude a conseguir el objetivo. Es como volver a tu adolecencia. 

  1. DATE TUS GUSTOS 

Cambiar de hábitos es un proceso largo (como un matrimonio). Y la base para que sea un éxito es no ser demasiado estrict@ con un@ mismo y  DISFRUTAR en cada momento.

Así que no dudes en sacar de vez en cuando la banderita de ¿Descansamos y luego volvemos?

Programa descansos en tu calendario, días, semanas o incluso meses.

Premia los logros que alcances y no te frustres por los que no alcances (ya lo harás, recuerda el punto 2).

Date un gustito cada día, un cine, unas palomitas, karaoke o un “ hoy no estoy para nadie” junto a Compex, disfrutando de un buen masaje relajante.

Resumiendo:

DÉJATE QUERER POR TUS  NUEVOS HÁBITOS.

Conclusión a la que llegaría tu amiga  después de horas y horas de charla.